¿Cómo lo hacemos?

¿CÓMO LO HACEMOS?

Entendemos la cultura del cuidado como un paradigma que propone un modo de ser y estar en el mundo en relación a uno mismo, al otro y al ambiente, que incluye desde cuidados físicos hasta emocionales y sociales, asumiendo la doble función de prevención de daños futuros y regeneración de daños pasados.

Esto requiere de un abordaje colaborativo que integre las diferentes áreas del Estado, la comunidad, la familia y todo el entorno vincular de los sujetos.
Para ello realizamos investigaciones que parten de las necesidades que surgen del territorio y se desarrollan siguiendo estándares científicos y académicos. La socialización de los hallazgos es clave para el diseño de propuestas de trabajo. A su vez, la implementación de dichas propuestas en terreno genera nuevo conocimiento que permite optimizar o profundizar las investigaciones, llevando al diseño de nuevas propuestas y acciones. Para esto trabajamos colaborativamente con actores claves en el territorio (operadores, vecinos, maestros, etc.) usualmente marginados del diseño de políticas sociales.

Promovemos un modelo flexible para adaptarse a la realidad de cada comunidad o institución basándose en su realidad, sus recursos y necesidades. Proponemos un trabajo que le permita a cada una de las instituciones repensar sus miradas y sus prácticas a los fines de promover, fortalecer y potenciar un funcionamiento preventivo bajo el marco de una cultura del cuidado. Desde este enfoque, un espacio deportivo, educativo, artístico o cultural es un espacio de cuidado cuando, desde lo específico de su tarea, es capaz de generar vínculos basados en la amabilidad, el afecto y la confianza, donde se viva un ambiente de familiaridad, contención y acompañamiento de los procesos de construcción de proyectos de vida saludables y de compromiso con los demás.